FRANÇOIS BUCHER | CONTACTO

LOGOS, 2017. Neón, piscina de agua, 50 x 223 cm. joségarcía, mx, 2019

Esta muestra se deja leer como una novela de ciencia ficción que, como todas, está basada en otra que ya existe, en el futuro o en el pasado. En un futuro plausible que toca las cuerdas del presente; o en un pasado inventado, como todo pasado siempre lo es, enhebrado en las palabras que repetimos sin conocimiento de causa, en el lenguaje que siempre nos está hablando.

Letras invertidas escritas a partir de tubos de luz y piscina de reflejo.

Orden intrínseco, inmanente que no se descubre de otro modo sino a partir del autoconocimiento. Logos: lo que está en el evento irreducible de la visión.

Orden inenarrable que solo puede ser percibido como incorporación. Logos, orden del hijo, reflejo que encarna al Padre/Madre matriz, consciencia del todo en el todo. Orden que solo se deja leer por el/la que se ha iniciado en el arte mayor de leer el mundo como reflejo de aquello que no existe localizado en otro lugar que en su reflejo. Alegoría, mito de la caverna del Platón místico.

François Bucher

FRANÇOIS BUCHER

Anisotropía #8 - Imagen y semejanza, 2018
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Filtro polarizador, acrilico, PET, panel de luz led

35 x 35 x 35 cm

La exposición Contact, explorador de ruido cósmico de fondo se ubica en un umbral: en el instante y en la coordenada poética donde rompen las olas de la playa de Pensicola. En el punto de intersección entre lo incorpóreo y lo incorporado. En lo que rasga el velo de la “realidad consensuada” donde vivimos desorientados, habitantes de un lenguaje que tiene atrofiado el órgano del contacto.

FRANÇOIS BUCHER

Un evento celeste, sin palabras, deberían de haber llamado a un poeta, 2017
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Cianotipo

66 x 76 cm

FRANÇOIS BUCHER

Un evento celeste, sin palabras, deberían de haber llamado a un poeta, 2017
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Cianotipo

21 x 30 cm

FRANÇOIS BUCHER

Un evento celeste, sin palabras, deberían de haber llamado a un poeta, 2017
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Cianotipo

21 x 30 cm

Contact, Museo Querétaro, Querétaro (México), 2020-2021

Pensé en un Laberinto, 2017. Estarcido, tiralíneas oxido de hierro. Dimensiones variables. joségarcía, mx, 2019

“Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo a los astros.” Una frase de Jorge Luis Borges (1899 – 1986), en el cuento El jardín de los senderos que se bifurcan (1941), que expresa —como si fuera una Matrioshka o muñeca rusa— la naturaleza de la trama del cuento en la cual cada evento contiene la clave de otro evento, ad infinitum.

François Bucher

La imagen representa gráficamente la manera como funciona la radioastronomía, cómo ella lee el fenómeno de la anisotropía o polarización en el ruido cósmico de fondo para luego traducirla en una “imagen del tiempo, desde los minutos que le siguieron al Big Bang hasta ahora”

FRANÇOIS BUCHER

Anisotropía #7. Big Bang , 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Filtro polarizador, acrílico, PET, panel de luz

60 x 120 x 10 cm

…al trazar el origen de una idea inevitable a la que se llegó, nos percatamos de que hubo muchas avenidas que llevaron allí. El tema de la polarización en mi trabajo es un caso así. Viene de un sueño donde se me señala en un libro, con el dedo índice, el nombre L.P. Rosen, y luego la constatación de que esa persona es uno de los colaboradores en múltiples ensayos científicos sobre radioastronomía; o viene de un concepto de los indios Yanomami, sobre cómo se sacan al ruedo los espíritus del subsuelo cuando se extraen los hidrocarburos: el ADN de un origen lejano de la madre tierra; o viene de vivir la vida perceptual en relación al ruido mediante el cual se habilita la experiencia apofénica, es decir que se lee el mundo como un código infinito, o se captan señales débiles del universo y se ausculta su sentido escondido. O viene de una fascinación de niño con el tornasolado de la gasolina sobre el agua; o de un método de navegación tanto de los vikingos como de los escarabajos; o de la novela “Contact” de Carl Sagan y sus múltiples pistas sobre el momento en el que los desarrollos de punta en astronomía tornarían la cosmología en una ciencia exacta; o de querer ir al límite de la percepción… que es parte de la universidad que he cursado con Jacobo Grinberg- Zylberbaum en México o con los taitas -chamanes-, del bajo Putumayo en Colombia.

Esa universidad es la que plantea la pregunta sobre cómo se forman las imágenes y los objetos en nuestra consciencia. Todas las avenidas conducían.

 François Bucher

FRANÇOIS BUCHER

Anisotropía #4 – Pi 8888, 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Filtro polarizador, acrílico, PET, panel de luz

60 x 60 cm

FRANÇOIS BUCHER

Anisotropía #6, L.P. Rosen, 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Filtro polarizador, acrílico, PET, panel de luz led

60 x 60 cm

FRANÇOIS BUCHER

Anisotropía #7 - Consensus Reality is a Serotonin Hallucination, 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Filtro polarizador, acrílico, PET, panel de luz led

60 x 60 cm

FRANÇOIS BUCHER

Explorador de ruido cósmico, 2017
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Conchas, hilo de metal, 19 x 27 x 7,48 cm
Impresión de pigmentos sobre papel de algodón, 53 x 70 cm

Los radiotelescopios escuchan el ruido de fondo del espacio y al hacerlo, de paso, descubren el ruido del tiempo. El retrato del universo entero que aparece aquí es un retrato del ruido. Pero ese ruido solo es legible para los exploradores del ruido cósmico de fondo. Lo que vemos en la imagen es, de nuevo, el producto de la radioastronomía de punta que usa la anisotropía y/o la polarización para conocer la historia y la identidad de las ondas desde su origen. Lo interesante de esta imagen es que aquí no estamos viendo estrellitas de colores sobre un fondo negro del espacio. Sino que los sectores de puntos son el propio espacio-tiempo moviéndose como una onda sobre lo que hoy en día llamamos materia oscura y energía oscura. Es decir que todo lo que llamamos real se vuelve una ola del mar, y el fondo de ese mar que le da piso a la ola de todo lo que es está en un lugar que no nos es dado percibir.


Como pieza complementaria a la de la imagen del ruido, tenemos unos auriculares de conchas de mar. El viajero iniciado en el arte de remar por las olas del ruido no se mueve en realidad, es a través del ruido como se conecta y reduce a cero todas las distancias y los tiempos; hace contacto con la entraña del universo, que tiene, de paso, las mismas proporciones del propio laberinto de su oído, el número áureo, pi.

 François Bucher

Contacto Plausible. El Universo Según José Simón, 2019 Video HDV

La Maloca (casa ceremonial) como antena invertida, 2019. Acero inoxidable, 300x 150 cm. Patricia Ready, Chile, 2019

La maloca —sitio ceremonial de los indígenas del Amazonas— es una cifra holográfica del domo celeste. Lo que sucede adentro en los linderos de ese reflejo del cielo circunscribe paradójicamente lo eterno, se remonta en el tiempo detrás del tiempo, dialoga con el origen del todo. Por eso, ahí se juega el mito de origen como narración infinita, como baile, como patrón, como canto-eco del orden invisible.

El domo fractal del cielo —como una antena de radioastronomía invertida— juega a emular el espacio ritual, un espacio en el que la arquitectura no se expresa únicamente como “edificio que encierra un espacio”, sino como estructura abstracta que abre una sugerencia: la de un todo que cabe en su parte. El edificio como holograma que expresa lo caléndrico; performa la estructura del tiempo, se abre como un pulmón inmenso antes de contraerse de nuevo, como una onda que va expandiéndose desde el origen hasta el infinito. El domo también es una expresión literal del paso entre dimensiones. Es un levantamiento de la segunda a la tercera dimensión, a partir de un fractal clásico que parte del uno y va en búsqueda incesante del todo; expresa, en dos palabras, el paso interdimensional.

François Bucher

FRANÇOIS BUCHER

Explorador de ruido cósmico, 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Impresión digital en blanco y negro

27 x 35 cm

FRANÇOIS BUCHER

Explorador de ruido cósmico, 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Impresión digital en blanco y negro

27 x 35 cm

FRANÇOIS BUCHER

Explorador de ruido cósmico, 2019
Contacto - Explorador de ruido cósmico

Impresión digital en blanco y negro

27 x 35 cm

FRANÇOIS BUCHER

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres, 2016

Emulsión de gelatina de plata a partir de negativo

40 x 60 cm

FRANÇOIS BUCHER

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres, 2016

Emulsión de gelatina de plata a partir de negativo

30 x 48 cm

FRANÇOIS BUCHER

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres, 2016

Emulsión de gelatina de plata a partir de negativo

49 x 35 cm

FRANÇOIS BUCHER

Explorador de ruido cósmico de fondo, 2017
Contact - Cosmic Background Noise Explorer

Impresión 3D

30 x 50 x 20 cm

Los cuernos del venado que tienen tatuada la Vía Láctea son una metáfora sencilla del contacto. La palabra Antropoceno no ha sido aun mencionada en relación a este proyecto, pero hay un relación con la visión que subyace este vocablo, capaz de romper la perenne oposición entre lo cultural y lo natural. Los Samis, del norte del planeta fueron transhumantes durante toda su historia, y su técnica de contacto era ser guiados por otros seres que tenían antenas más elaboradas que las humanas.

Esos seres tienen lo que desde hace pocos años los biólogos llaman ‘cultura’, a raíz de una evidencia nueva, que contradice todo lo que entendíamos en la época de nuestro complejo de superioridad mal fundado. Siguiendo la lógica de las migraciones del venado durante el año, el diagrama de sus movimientos se convertía en un verdadero e invisible mandala sobre el territorio. Todo tenía un sentido intrínseco, porque todo estaba en contacto con los principios más elementales de la Tierra y sus movimientos en el universo. 

François Bucher

ARCO E-XHIBITIONS, EXPERIENCIA EN 3D, abril 2021

Contacto. Explorador de ruido cósmico. François Bucher