Plasencia, Cáceres, 1971.

Vive y trabaja en Madrid.

Es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca en la especialidad de Pintura y su primera exposición individual tuvo lugar en la Facultad de Geografía e Historia de Salamanca en el año 2000. Desde entonces, su obra se ha presentado en numerosas exposiciones y ferias nacionales e internacionales de arte en Madrid, Badajoz, Pamplona, Sevilla, Cáceres, Lisboa, Mérida, Salamanca, Bogotá, Sao Paulo, Caracas, Azores, entre otras. En el 2009 obtuvo el Primer Premio de la II Bienal Extremeña de Artes Plásticas y este reconocimiento se ha sumado a otros obtenidos en diferentes certámenes y concursos de pinturas entre los que se encuentra el III Premio de Artes Plásticas del Gobierno de Cantabria, el Premio Especial de Pintura Timoteo Pérez Rubio, entre otros. Sus obras forman parte  

de importantes colecciones públicas e institucionales como la Junta de Castilla y León, la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, la Caja de Extremadura, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Roma, la Casa de Velázquez de Madrid o la Colección Cajasol entre otros. Simplificar y depurar y enfrentar la subjetividad a la objetividad son los principios fundamentales de la estética de Emilio Gañán, un trabajo que reconoce y cuantifica un orden de tipo matemático determinado por aquellos factores que hacen referencia a la simetría, el equilibrio y la sencillez. La práctica de su pintura le lleva a lo que Javier Hernando calificó como geometría sensible, en la cual la orquestación del color y su aplicación sobre la superficie muestra la sensualidad de la materia sin olvidar el rigor de la forma.

En los últimos 10 años Gañán ha elaborado un vocabulario formado de líneas, puntos y planos que tejen un sistema de expresión en constante evolución. El argot se define en el proceso de la práctica pictórica, se articula sobre otras disciplinas y soportes huyendo de planteamientos dogmáticos que marcaron las pautas de otros geómetras. A Emilio Gañán le resulta difícil hablar de su trabajo en términos de significado. Al igual que Regis Debray intuye que hay algo profundamente subversivo en no querer expresar nada. Se niega a intelectualizar la pintura porque para él ésta es forma pura. La pintura te emociona, te eleva o te hunde con patrones abstractos, su argot. El cuadro se ha tornado en objeto, y ese objeto para el artista es un talismán.

Emilio Gañán CV